Un día actualicé mi sistema en Manjaro/Arch, reinicié… y todo “funcionaba”, pero algo no estaba bien.
Nada se rompio. Pero varias cosas dejaron de comportarse como antes.
KDE empezó a usar Wayland por defecto.
Yo no le di importancia. Poco a poco empecé a notar cosas raras
como:
- No podía compartir pantalla con
x11vnc
- Mi monitor externo subía el brillo solo (como si alguien más lo
controlara)
- La pantalla se apagaba sin sentido… y volvía al mover el mouse
- Grabar pantalla era inconsistente o simplemente no funcionaba
Volviendo a X11
Decidi hacer algo simple: volver atrás: Instalar sesión de KDE con X11. Yo utilizo Pamac para instalar programas es un camino sin complicaciones rapido y facil. Use Pamac para actualizar todo.
Despues de ello ahora recien puedo instalar Plasma (X11) con el siguiente comando:
sudo pacman -S plasma-x11-sessionLuego de instalar:
- Cierra sesión
- En el login, abre el selector de sesión
- Ahora sí verás 👉 Plasma (X11)
Y listo.
Conclusión
No fue solo “instalar X11”. Fue entender cómo funciona realmente la capa gráfica en Linux.
Linux no es solo usar herramientas… es entender cómo se conectan entre sí
Wayland me hizo saber que dependo de tecnologías pensadas para
X11.
Se que el futuro apunta a Wayland. Pero hoy, muchas herramientas reales
(screen sharing, VNC, grabación, automatización) todavía viven en el
modelo de X11.
Por eso, como dev, tomé una decisión práctica:
Prefiero estabilidad y control hoy
X11 (Xorg) sigue siendo más útil en mi flujo actual. Porque es compatible con lo que realmente uso.
Autor: Anibal Copitan ( Contactar con Anibal Copitan )
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